La actividad comercial de las pequeñas y medianas empresas volvió a cerrar un mes con resultados negativos. De acuerdo con el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme disminuyeron un 1,6% en octubre respecto del mismo período del año anterior, en un contexto marcado por las dificultades de los hogares para sostener sus niveles de consumo.

Si bien en la comparación con septiembre se observó una mejora moderada del 0,3%, el movimiento todavía no alcanza para revertir la tendencia general. La pérdida de capacidad de compra continúa condicionando las decisiones de los consumidores, que limitan sus gastos y concentran sus recursos en productos y servicios considerados indispensables.

El comportamiento de los distintos sectores

El informe de la entidad empresarial muestra diferencias entre las actividades comerciales, aunque las mayores dificultades se concentraron en rubros vinculados al consumo cotidiano.

Alimentos y Bebidas registró una retracción interanual del 3,5%, lo que lo ubicó entre los sectores con peor desempeño de octubre. La caída fue superada únicamente por Farmacia, que presentó un retroceso del 3,7%. Por su parte, Ferretería y materiales de construcción experimentó una disminución del 3,4%.

En el relevamiento de la CAME, las ventas de frutas y verduras no aparecen como una actividad separada, sino que sus resultados se encuentran incluidos en el indicador general correspondiente al rubro alimenticio.

El comportamiento de Alimentos y Bebidas volvió a evidenciar un deterioro significativo, con una evolución que, según el análisis presentado, se ubicó por encima de la inflación tanto en el NEA como en el Gran Resistencia.

Compras más pequeñas y cambios en los hábitos de consumo

La retracción del poder adquisitivo se refleja en las estrategias de compra de las familias: predominan las operaciones de menor importe y una selección más rigurosa de los artículos que se llevan a los hogares. En este escenario, los gastos no esenciales quedan relegados frente a las necesidades básicas.

En contraste, algunos segmentos relacionados con productos semidurables consiguieron resultados favorables. Calzado, marroquinería e indumentaria lograron mantener números positivos durante octubre.

Otra modalidad que mostró un desempeño destacado fue la venta por internet realizada por comercios con locales físicos. Este canal registró un crecimiento interanual del 17,7%, consolidándose como una vía alternativa para sostener las operaciones ante la debilidad de las ventas tradicionales.

Mientras tanto, los pequeños y medianos comerciantes continúan enfrentando costos operativos elevados y márgenes de rentabilidad cada vez más ajustados. Frente a esas condiciones, buena parte del sector adopta estrategias defensivas para contener los gastos y preservar la continuidad de sus negocios.