La investigación por el quíntuple crimen ocurrido en una vivienda del barrio Matadero de Quitilipi incorporó un dato relevante a partir de los estudios realizados por los especialistas. El director de Bomberos de la Policía del Chaco en el interior, Alejandro Chichari, informó que los resultados preliminares establecieron que cuatro de las víctimas habían muerto antes de que se desatara el incendio.
Según detalló el funcionario, cuando los peritos examinaron la escena comprobaron que la mujer y tres de los niños ya habían sido ultimados previamente. En ese contexto, la principal hipótesis sostiene que el fuego habría sido iniciado posteriormente por Ávalos con el propósito de ocultar los homicidios.
"Las personas que estaban fallecidas dentro de la vivienda habían sido ultimadas anteriormente al incendio", explicó Chichari al dar cuenta de los primeros resultados de las pericias.
De acuerdo con los elementos reunidos hasta el momento, el único fallecimiento que estaría vinculado directamente con el siniestro sería el del bebé de seis meses. El pequeño fue rescatado con vida del inmueble y trasladado para recibir atención médica, pero murió posteriormente.
Los investigadores consideran como principal posibilidad que el niño haya fallecido por inhalación de monóxido de carbono, producto de la combustión de colchones y otros elementos que se encontraban dentro de la vivienda.
Por otra parte, los análisis efectuados en el lugar no encontraron indicios de que se hubieran utilizado combustibles para iniciar el fuego. Este resultado forma parte de las conclusiones técnicas que buscan reconstruir cómo se desarrollaron los hechos y establecer las circunstancias en las que se produjo el incendio.