Una especialista en odorología forense confirmó este miércoles ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes que el olor de Loan Danilo Peña fue detectado en dos automóviles relacionados con Carlos Pérez y María Victoria Caillava. El procedimiento se había llevado a cabo pocos días después de la desaparición del niño y, según la declaración de la experta, la técnica utilizada cuenta con un porcentaje de efectividad del 92%.
La testigo fue Marilú Vásquez, subcomisario de la Policía de Salta y especialista en esta disciplina, quien intervino como auxiliar del perito Mario Rosillo durante el examen realizado el 21 de junio de 2024 en una escuela de la localidad correntina de 9 de Julio.
Frente a los magistrados, Vásquez sostuvo que las muestras obtenidas de una camioneta Ford Ranger y un automóvil Ford Ka coincidieron con el olor de las prendas pertenecientes al pequeño. En contraste, el análisis realizado sobre un Volkswagen Voyage gris, relacionado con otra pareja, no arrojó resultados positivos.
Para desarrollar el cotejo se emplearon dos prendas de Loan: un pantalón celeste y una remera azul estampada con dibujos de “La granja de Zenón”. También se utilizaron prendas de otros cuatro chicos de edades similares. Los rastros fueron recogidos mediante gasas esterilizadas y posteriormente almacenados en recipientes individuales.
En la prueba participaron tres canes adiestrados: Kala y Dina, pertenecientes a la Policía de Salta, y Arandú, de la fuerza correntina. Los animales señalaron como positivas las muestras correspondientes a los dos vehículos investigados.
EL PROCEDIMIENTO DE IDENTIFICACIÓN
Durante su exposición, la especialista explicó que los perros habían sido preparados previamente para reconocer el olor de Loan a partir de sus prendas. Una vez incorporado ese registro, debían localizarlo entre cinco recipientes: uno contenía las muestras obtenidas de los automóviles y los otros cuatro correspondían a los elementos aportados para el cotejo de los demás niños.
Vásquez brindó además precisiones sobre la permanencia de los rastros odoríferos. Indicó que el organismo humano desprende aproximadamente 667 células epiteliales por segundo y que el olor puede conservarse hasta 36 horas en ambientes abiertos. En lugares cerrados, como el habitáculo de un vehículo, ese tiempo de persistencia puede prolongarse durante varios días.
No obstante, aclaró que los resultados de esta técnica no permiten reconstruir las circunstancias en las que una persona pudo haber estado dentro de un automóvil. Es decir, la pericia no establece si Loan permaneció sentado, de pie o bajo qué condiciones habría estado en esos vehículos, sino que identifica una correspondencia entre las muestras analizadas y su rastro olfativo.
CONTROVERSIA POR EL MATERIAL AUDIOVISUAL
Otro de los puntos que generó debate durante la audiencia fue el pedido de la testigo para sumar al expediente la totalidad de las grabaciones del procedimiento realizado el 21 de junio de 2024.
Vásquez explicó que conservaba el registro completo en un dispositivo pendrive y que los videos que ya formaban parte de la causa estaban fragmentados en distintos archivos.
El fiscal Carlos Schaefer respaldó la incorporación de ese material. Sin embargo, algunas defensas manifestaron su oposición. Rodolfo Baqué, abogado de Elizabeth Cutaia, planteó dudas sobre una posible manipulación de las grabaciones y reclamó que se realizara un examen técnico para comprobar su autenticidad. Los representantes legales de Pérez y Caillava también rechazaron que los registros fueran incorporados.
Finalmente, los integrantes del tribunal resolvieron por unanimidad aceptar los videos, fotografías, documentos y anotaciones presentados por Vásquez. Los jueces fundamentaron la decisión en que se trataba de una nueva testigo del proceso, con carácter de perito oficial y cuya declaración se produjo bajo juramento. Frente a esa resolución, la defensa de Cutaia adelantó que presentará un recurso ante Casación.
Loan tenía cinco años cuando desapareció el 13 de junio de 2024, después de participar de un almuerzo familiar en el paraje Algarrobal, ubicado en la localidad correntina de 9 de Julio. Pese al tiempo transcurrido, todavía no se conoce su paradero y el juicio oral por el caso continúa desarrollándose en Corrientes.