El juicio oral contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el diputado nacional Máximo Kirchner comenzó en el marco de las causas Hotesur y Los Sauces, en las que ambos están acusados, junto con otros imputados, por presunta asociación ilícita y lavado de activos.

El Tribunal Oral Federal N.º 5, integrado por los jueces José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti, puso en marcha el debate unificado luego de que la Cámara Federal de Casación Penal resolviera tramitar ambos expedientes en un único proceso.

Cristina y Máximo Kirchner participaron de manera virtual de esta primera audiencia, al igual que otros acusados que recibieron autorización para hacerlo. No obstante, el presidente del tribunal aclaró que se trata de una modalidad excepcional y que deberán comparecer presencialmente cuando se realicen las declaraciones indagatorias.

Durante la jornada, una de las defensas cuestionó los plazos procesales posteriores a la unificación de las causas. Según planteó, no se habría respetado el período de diez días hábiles considerado necesario para preparar la estrategia defensiva en el expediente Hotesur, cuyo inicio estaba previsto originalmente para marzo de 2027.

Los argumentos de la acusación

De acuerdo con la Fiscalía, los hechos investigados habrían tenido origen en los niveles más altos del Poder Ejecutivo Nacional durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, con la presunta participación de funcionarios y empresarios. La hipótesis fiscal sostiene que el esquema habría buscado desviar recursos públicos y beneficiar a determinados actores privados.

En ese sentido, la acusación afirmó que una parte de los fondos que presuntamente se sustraían al Estado mediante contratos de obra pública vial habría regresado a los expresidentes y a su entorno familiar a través de pagos considerados ilegales.

Para los fiscales, habría existido una estructura organizada y estable que funcionó entre mayo de 2003 y diciembre de 2016, con responsabilidades diferenciadas para sus integrantes, tanto dentro como fuera de los organismos estatales.

La investigación también sostiene que las presuntas maniobras no se habrían limitado a otorgar ventajas económicas a empresarios como Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa. Según la hipótesis acusatoria, posteriormente se habría desarrollado un mecanismo para transferir y disimular parte de esas ganancias mediante préstamos, operaciones inmobiliarias, alquileres de establecimientos hoteleros pertenecientes a la familia Kirchner, mejoras en esos complejos y arrendamientos de otras propiedades.

Los roles atribuidos a Cristina y Máximo Kirchner

En relación con Cristina Fernández de Kirchner, la Fiscalía le atribuye haber diseñado, puesto en marcha y dirigido un presunto circuito de reutilización de fondos de origen ilícito. Estas afirmaciones forman parte de la acusación y deberán ser examinadas durante el juicio.

Por su parte, Máximo Kirchner es señalado por los investigadores como supuesto organizador de la asociación ilícita. La acusación menciona, además, su incorporación a la conducción de la empresa familiar, en la que fue designado presidente del directorio.

El debate buscará determinar las responsabilidades penales de los acusados respecto de los hechos investigados en Hotesur y Los Sauces. Las imputaciones constituyen hipótesis de la Fiscalía y su responsabilidad deberá establecerse conforme a las pruebas que se presenten y evalúen durante el proceso judicial.