“Sé que para llegar al juicio vamos a tener que soportar una larga espera”, había expresado la abuela de Sol Gómez Montiel en una entrevista con Diario Chaco. El tiempo transcurrido desde aquel testimonio estuvo marcado por la búsqueda de justicia para la niña, cuyo femicidio terminó con una condena a prisión perpetua para Benjamín Castillo.

El hecho ocurrió el 21 de marzo de 2025, cuando Sol regresó de la escuela y, alrededor de las 13, salió de su casa para comprar algo en un kiosco ubicado a escasa distancia. Sin embargo, la niña no regresó y su familia comenzó a preocuparse por su paradero.

A las 14.31, su madre acudió a la Comisaría Segunda de Fontana para denunciar que no encontraba a su hija. Mientras el oficial auxiliar David Almirón se preparaba para tomarle la declaración, la mujer le transmitió que, de acuerdo con lo que le habían comentado algunos vecinos, Sol podría estar en las cercanías de su vivienda.

Ante esa información, efectivos policiales se trasladaron hasta el sector para iniciar las primeras averiguaciones. Los agentes inspeccionaron los alrededores de la Escuela N.º 3, aunque no consiguieron localizar a la menor y posteriormente regresaron a la comisaría.

La denuncia por desaparición quedó asentada formalmente a las 15.10. La madre había concurrido acompañada por la abuela de Sol y, desde entonces, se activó un operativo de búsqueda que contó con la participación de unidades policiales especializadas.

Pero la búsqueda tuvo un desenlace trágico. A las 16.20, la dependencia policial recibió un aviso que informaba sobre el hallazgo de la niña sin vida en el barrio Aipo.

Dos viviendas separadas por pocos metros

Benjamín Castillo vivía en la casa 20 del barrio Aipo, mientras que Sol residía en la vivienda identificada con el número 50. Ambos domicilios se encontraban a una corta distancia, en el mismo sector de Fontana.

De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, Castillo habría engañado a la niña para que ingresara a su casa, donde la asesinó.

Después del crimen, el hombre le confesó lo sucedido a su tía. La mujer, de 35 años, lo mantuvo retenido en su domicilio hasta que llegaron los efectivos policiales.

Prisión perpetua por el femicidio

Tras más de un año de espera, el proceso judicial concluyó con la condena a prisión perpetua de Benjamín Castillo por el femicidio de Sol Gómez Montiel.

El caso conmocionó a la comunidad de Fontana por la violencia del hecho y por las circunstancias en las que ocurrió: la niña había salido de su hogar para realizar una compra cotidiana, a pocos metros de distancia, y fue encontrada sin vida apenas unas horas después.