El debate oral por la desaparición de Loan Peña, ocurrida en junio de 2024 en Corrientes, continúa con la presentación de testimonios destinados a reconstruir las circunstancias que rodearon la búsqueda del niño. En una de las declaraciones, el exintendente de 9 de Julio, Hugo Sebastián Ynsaurralde, brindó precisiones sobre la asistencia organizada desde el municipio y explicó las razones por las que entregó $1.800.000 a representantes de la Asociación Lucio Dupuy, conocidos en la causa como los “falsos Dupuy”.
El exjefe comunal recordó que tomó conocimiento de la desaparición a través de una comunicación telefónica de Victoria Caillava, quien por entonces formaba parte de su equipo de gobierno. “El 13 de junio a las 19.15 estuve en el lugar. Había una excesiva cantidad de vecinos y personal de seguridad”, relató ante el tribunal.
Asimismo, sostuvo que el municipio colaboró con las tareas de búsqueda mediante la provisión de combustible, comida y alojamiento para los efectivos que participaron del operativo. Según afirmó, los recursos enviados por el Gobierno provincial fueron utilizados en su totalidad para atender las necesidades vinculadas con el caso.
El destino del dinero y la asistencia a la familia
Durante su exposición, Ynsaurralde explicó que llegó a establecer contacto con Alan Cañete y Elizabeth Cutaia luego de recibir un audio del periodista Alejandro Pueblas, quien le había anticipado la llegada de integrantes de la asociación a la localidad.
De acuerdo con su relato, ambos se presentaron como abogados. Ante la repercusión pública de la desaparición, el entonces intendente les solicitó que acompañaran a la familia de Laudelina Peña. “Solo accedí para el acompañamiento de los chicos vulnerables”, manifestó.
En relación con los $1.800.000 entregados, aseguró que el dinero fue destinado a cubrir gastos de alimentación, indumentaria, productos de higiene y otros artículos de primera necesidad.
El exfuncionario señaló que antes de tomar la decisión consultó al Departamento Legal y Técnico del municipio. No obstante, aclaró que el Concejo Deliberante únicamente estaba al tanto de manera verbal, ya que en ese momento no se encontraba sesionando.
También indicó que existía una factura emitida a nombre de Cutaia y que había mantenido contacto tanto con ella como con Cañete durante esas gestiones.
El hospedaje de los acusados por presunto entorpecimiento
Otro de los temas abordados durante la declaración fue el alojamiento de los imputados por supuesto entorpecimiento de la investigación en el hotel Despertar del Iberá. En ese establecimiento también se hospedaron testigos que habían compartido momentos con Loan antes de su desaparición.
Ynsaurralde explicó que se comunicó con el propietario del lugar para contratar el servicio, en el marco de un acuerdo de camaradería. Según detalló, el costo inicial rondó los $700.000, mientras que el gasto total, de acuerdo con su versión, no superó los $2.800.000.
Al ser consultado por el fiscal Carlos Schaefer sobre una factura confeccionada por Cutaia que incluía conceptos relacionados con pericias y atención primaria, el exintendente respondió que nunca había tenido acceso a los informes de esas evaluaciones.
En otro tramo de su testimonio, reconoció que mantenía contacto directo con Caillava y su esposo, Carlos Pérez, debido a sus funciones en la administración municipal. También manifestó que conocía a Antonio Benítez, Daniel Ramírez, Mónica Millapi, Laudelina Peña y Walter Maciel. Sobre este último, indicó que la relación entre ambos era habitual y cordial.
El comisario que asumió tras la detención de Maciel
La jornada también incluyó la declaración de José Raúl Rodríguez, excomisario de 9 de Julio, quien quedó al frente de la dependencia policial un día después de la detención de Walter Maciel.
Rodríguez explicó que, antes de asumir ese puesto, se desempeñaba como jefe del Sistema 911 de Goya. Permaneció aproximadamente un mes en la comisaría, hasta que decidió dejar el cargo por problemas de salud y por la presión que implicaba el contexto del caso.
El policía retirado señaló que su llegada a la dependencia no estuvo acompañada por el procedimiento formal de traspaso de responsabilidades que habitualmente se realiza entre jefes policiales.
“En casos normales se hace un nombramiento, un acto y una entrega de inventario de jefe a jefe. Cuando yo me hice cargo no se dieron esas circunstancias”, declaró.
Además, recordó que el 14 de junio había sido convocado para participar en los rastrillajes realizados al norte del paraje Algarrobal. Consultado sobre la conducta de Maciel, afirmó: “No vi actitudes sospechosas. Lo vi preocupado”.
Los resultados de las pericias a la camioneta de Pérez y Caillava
El último de los testimonios mencionados fue el de Jesús Maximiliano Duarte, quien aportó detalles sobre los procedimientos efectuados el 30 de junio de 2024 por la Policía Federal en la camioneta Ford perteneciente a Carlos Pérez y Victoria Caillava.
El testigo relató que estuvo presente durante el operativo junto a sus padres y que fue trasladado a la comisaría de 9 de Julio para presenciar las pericias sobre el vehículo.
Según describió, la camioneta se encontraba cerrada antes del inicio de los trabajos, aunque no tenía colocada una faja de seguridad. Durante la inspección, los investigadores encontraron pelos y una botella de agua en el habitáculo, además de realizar pruebas para detectar posibles rastros de sangre en el paragolpes.
“Salió positivo, pero nos dijeron que podían ser bichos. Sacaron fotos en todo momento”, recordó Duarte al referirse al resultado del análisis.
Las declaraciones forman parte de las audiencias del juicio, en las que se examinan las actuaciones realizadas durante los primeros días de búsqueda, la asistencia brindada en la localidad y los distintos procedimientos llevados adelante para esclarecer la desaparición de Loan Peña.