El gobierno de Estados Unidos considera la posibilidad de aumentar el respaldo financiero para proyectos estratégicos en Argentina, con especial atención en los sectores minero, energético y de infraestructura. La alternativa superaría el esquema de hasta US$ 7.000 millones comunicado en septiembre por el Banco de Exportaciones e Importaciones estadounidense (Exim Bank) y podría extenderse hasta 2027, con la eventual participación de recursos del Departamento de Guerra de ese país.
La posibilidad tomó impulso tras la llegada a Argentina, la semana pasada, de una delegación de funcionarios norteamericanos. El planteo se produce en un escenario internacional de tasas de interés más elevadas y mayores costos de financiamiento, condiciones que llevaron a algunas compañías argentinas a demorar sus emisiones de deuda en los mercados externos.
Para el gobierno de Javier Milei, la eventual puesta en marcha de estas operaciones podría contribuir a mantener el ritmo de las inversiones y favorecer el ingreso indirecto de divisas durante el próximo año electoral. Además, el avance de las negociaciones sería interpretado como una muestra de apoyo político y económico por parte de la administración de Donald Trump.
Analizan ampliar el monto previsto
Katrien Hinderdael, directora y coordinadora interina de la Asociación para la Infraestructura y la Inversión Global del Departamento de Estado estadounidense, confirmó que las conversaciones abarcan cifras superiores a las contempladas inicialmente.
“Ya estamos hablando de más que eso [los US$ 7.000 millones del Exim Bank] en infraestructura y sectores críticos en la Argentina”, sostuvo la funcionaria, quien estuvo al frente de la misión que visitó el país. Sin embargo, durante su paso por Argentina no precisó un nuevo monto de fondos comprometidos.
Por su parte, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC) mantiene cerca de 20 iniciativas argentinas en etapa de evaluación. Entre las propuestas se encuentra un posible préstamo corporativo para Vista Energy Argentina.
También existen conversaciones con Pampa Energía en torno a un proyecto de líquidos del gas natural de Transportadora de Gas del Sur (TGS). La iniciativa apunta a procesar componentes del gas extraído de Vaca Muerta y facilitar su exportación a través del puerto de Bahía Blanca.
Ferrocarriles, energía y conectividad entre las prioridades
Otra de las propuestas consideradas es el Corredor Andes-Atlántico, presentado en septiembre. El proyecto busca vincular los recursos mineros del noroeste argentino y la producción de Vaca Muerta con los puertos del océano Atlántico.
La agenda de posibles inversiones también incluye oportunidades de desarrollo en los ferrocarriles Belgrano, San Martín y Urquiza, además de la Hidrovía y las redes de transmisión eléctrica.
En materia tecnológica, las iniciativas bajo análisis comprenden infraestructura digital relacionada con Arsat, cables submarinos, conectividad satelital y centros de datos orientados al desarrollo de inteligencia artificial.
El interés estadounidense por estos sectores se enmarca en la disputa estratégica con China por el acceso a recursos minerales, fuentes de energía e infraestructura considerada clave para las cadenas de suministro.
En ese contexto, el Exim Bank impulsa la Iniciativa de Resiliencia de las Cadenas de Suministro, cuyo objetivo es disminuir la dependencia de Estados Unidos respecto de China. El programa excluye proyectos controlados por entidades chinas, así como aquellos que empleen tecnología de ese país o dependan en una proporción significativa de clientes del mercado chino.
La eventual ampliación del financiamiento todavía se encuentra en una etapa de análisis y no supone, por el momento, la confirmación de nuevos compromisos económicos. Su concreción dependerá del avance de las evaluaciones y de las condiciones de cada iniciativa.