Las lluvias persistentes en las cuencas superiores y la influencia del fenómeno climático El Niño mantienen en alerta a distintas localidades del Litoral argentino, debido al aumento sostenido de los niveles de los ríos Paraná y Uruguay.
La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) informó que durante septiembre el caudal de agua que ingresó al embalse estuvo un 37% por encima de la media histórica. El registro de referencia fue de 12.339 metros cúbicos por segundo, de acuerdo con la serie estadística correspondiente al período 1971-2025.
Ante el mayor volumen de agua, la central hidroeléctrica debió abrir las compuertas del vertedero de Aña Cuá para administrar el excedente hídrico. Al mismo tiempo, se mantiene un monitoreo permanente de la situación y de las poblaciones asentadas en las zonas costeras.
Concordia y otras localidades, bajo vigilancia
La crecida también genera preocupación en distintos puntos de la cuenca del río Uruguay. En Concordia, provincia de Entre Ríos, el nivel del curso de agua llegó a los 11,62 metros, superando la cota de alerta.
Frente a este escenario, seis familias fueron evacuadas de manera preventiva. Las autoridades siguen de cerca la evolución del río ante los pronósticos que advierten sobre la posibilidad de que alcance los 13 metros.
También se pusieron en marcha acciones de asistencia y vigilancia en Colón, Concepción del Uruguay, Paso de los Libres y Alvear, donde el comportamiento de los ríos mantiene en alerta a las comunidades ribereñas.
La situación se extiende más allá de la frontera argentina. En Ayolas, Paraguay, más de 30 familias fueron alojadas en espacios de resguardo luego de que el río Paraná superara el nivel de alerta.
Barranqueras se prepara ante el avance del Paraná
En Chaco, las mediciones de la Prefectura Naval Argentina registraron una altura de 4,95 metros del río Paraná en el puerto de Barranqueras, con una tendencia creciente.
Ante la posibilidad de que el nivel continúe aumentando, habitantes de los sectores cercanos a la costa comenzaron a tomar precauciones y a organizar espacios temporales para resguardarse en caso de tener que dejar sus hogares.
Uno de los puntos donde se desarrollan estas tareas es el acceso al barrio Club Náutico, sobre la avenida Maipú. Allí, vecinos y trabajadores de la Municipalidad de Barranqueras colaboran en la construcción de refugios provisorios con madera y chapas.
Las estructuras están destinadas a recibir a las familias que eventualmente deban abandonar sus viviendas si la creciente avanza sobre las zonas habitadas.
Mientras persisten las precipitaciones en las cuencas superiores, las autoridades y los vecinos continúan atentos a la evolución de los niveles de los ríos, con medidas preventivas orientadas a reducir los riesgos para las poblaciones ribereñas.