Un operativo de fiscalización bromatológica realizado en Quitilipi concluyó con el retiro de aproximadamente 82,6 kilos de carne y derivados que no reunían las condiciones necesarias para el consumo humano.

El procedimiento abarcó siete carnicerías y comercios habilitados de la zona urbana. En las tareas intervinieron agentes del Departamento de Seguridad Rural Machagai, efectivos de las secciones rurales de Sáenz Peña y Avia Terai, personal de Bromatología municipal y un médico veterinario.

Durante las inspecciones, los equipos detectaron distintos productos que fueron considerados no aptos para el consumo. Entre los alimentos decomisados había cortes de carne vacuna, chorizos, morcillas y menudencias, que fueron retirados de la venta para evitar que llegaran a los consumidores.

Además, en tres de los establecimientos controlados se confeccionaron actas por infracciones, mientras que en los otros cuatro no se detectaron inconvenientes. De acuerdo con el reporte policial, la mercadería incautada fue entregada a una entidad protectora de animales de Quitilipi.

Inspecciones para prevenir riesgos sanitarios

Desde el Departamento de Seguridad Rural destacaron que este tipo de procedimientos resulta fundamental para proteger la salud de la población y reducir el riesgo de enfermedades e intoxicaciones provocadas por alimentos en condiciones inadecuadas.

Los controles permiten comprobar aspectos esenciales, como la limpieza de los establecimientos, el mantenimiento de la cadena de frío, las prácticas de manipulación y el estado sanitario de los productos destinados a la comercialización.

Por último, las autoridades recomendaron adquirir carne y productos derivados únicamente en comercios habilitados. También instaron a los vecinos a informar sobre posibles irregularidades que puedan comprometer la seguridad alimentaria.