El Senado de la Nación aprobó y convirtió en ley el proyecto denominado Inocencia Fiscal II, luego de obtener 43 votos afirmativos y 23 negativos. La propuesta había recibido previamente la media sanción de la Cámara de Diputados, que a fines de agosto la había aprobado por 139 votos a favor y 110 en contra.
Entre las modificaciones centrales que introduce el nuevo régimen se encuentra la eliminación de los límites de ingresos anuales y de patrimonio que actualmente funcionan como requisitos para acceder al esquema simplificado del Impuesto a las Ganancias.
La normativa también contempla una reducción del 25% en las multas aplicables a personas humanas y pequeñas y medianas empresas que ingresen al régimen.
Cambios en los delitos tributarios
Otro de los puntos relevantes está relacionado con los montos establecidos para configurar determinados delitos de evasión fiscal. La ley eleva el umbral de la evasión simple de $1,5 millones a $100 millones, mientras que en los casos de evasión agravada el monto pasa de $15 millones a $1.000 millones.
A su vez, la norma modifica el alcance del concepto de “discrepancia significativa”, una figura utilizada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en determinadas situaciones relacionadas con la información consignada en las declaraciones impositivas.
Exclusión para funcionarios públicos
El régimen establece además una restricción específica para funcionarios públicos, quienes quedan fuera de los beneficios y presunciones contemplados por la nueva normativa.
La exclusión comprende tanto a quienes actualmente desempeñen determinados cargos como a aquellas personas que los hayan ocupado durante los cinco años previos a su adhesión al régimen.